MIRA AL HORIZONTE

ESTE, ES UN BLOG DE SUEÑOS Y DE ALEGRIAS, DE CARRERAS, DE RUTAS Y DE ILUSIONES, TAMBIEN DE NOSTALGIAS, DE NUBES QUE AVANZAN RAUDAS JUNTO AL MAR, DE SOLES QUE CUBREN CIELOS ENCAPOTADOS, DE RISAS Y DE MISTERIOS, DE VIEJAS HISTORIAS DEL PASADO, DE ILUSIONES PERDIDAS Y DE OTRAS ENCONTRADAS, DE ENCRUCIJADAS JUNTO AL VIENTO EN LA FRONTERA MISMA DE LA VIDA...ESTE ES UN BLOG PARA EL QUE QUIERA CORRER, LEER, ESCUCHAR E IMAGINAR.

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lunes, 10 de octubre de 2016

EVA Y LA BRISA DE LA CIUDAD...

Continuación de la entrada EVA Y LA GRIETA


-¡Tenia tantas ganas de verte Eva! ¡Y no me apetecía pasear! ¡Venga, que tengo hambre, hoy te llevo a comer por ahí! ¡Que te parece!
-Pero hombre...si no he avisado en casa y mira que "pintas" llevo...
-¡Venga Eva, que hoy es sábado y mira que día hace!. ¡Comamos por la zona de La Alameda y luego paseamos por el rio!

(Me aferré a una flor, y junto a él, trepé a lo alto de los recuerdos)

-Ehhh papa...que no iré a comer, vale..siiiii, me quedo a comer por ahí. Díselo a la mama, seguramente mañana si que iré, ¿vale?

Luis aparco muy cerca de La Alameda, en una calle bastante estrecha justo al lado de la antigua Tabacalera de la ciudad, ir en su coche era como desplazarse con una barca por un lago tranquilo, muy prudente, conducía como si acariciara el volante, lo giraba suavemente con ambas manos y avanzaba ligero con la cadencia de un hábil corredor de fondo, me encantaba observarlo mientras conducía, era como ver a un músico avezado tocando un arpa o un violín de corte artesanal.

-¿Te apetece comer en el libanés, ese que esta cerca de los cines Babel...?. -dijo Luis con su sonrisa franca y enfocándome con esos ojos verdes de mar, pequeños y fulgurantes
-Vale, por mi perfecto. -asentí

Luis tenía días enigmáticos y aquel era uno de esos días, podía permanecer callado diez minutos o mas, sin perder ni un momento su sonrisa, y en ese tiempo, me apretaba la mano, me miraba de soslayo y enmarcaba en su rostro una expresión sublime de paciente felicidad.

-¡Chico, parece que estas "emparrado"..!-le dije yo intentando que saliera de ese ensimismamiento..
-Eva..te das cuenta, la ciudad esta dormida..-dijo él mientras caminábamos distraídos hacia el restaurante
-¡Vaya, por fin has hablado! -añadí yo bromeando
-No, en serio, un sábado, a las tres y pico de la tarde, son los edificios, las calles, los pájaros e incluso el viento, los que hacen la siesta..¿no te parece?
-Bueno...puede ser, y si yo estuviera en mi casa también estaría haciendo la siesta. -aseveré con cierta sorna, y me eche a reír
-Que tonta eres..
-No me llames tonta Luis...dije yo, y le dí un pequeño cachete en el trasero
-Tonta, tonta..tonta..y me apretó la mano, con una suavidad, casi exquisita.

Aquella tarde, igual que un apeadero largo en el camino de la vida, permanecerá siempre en mi cabeza,igual que una película eterna de mil fotogramas inolvidables, cada piedra del asfalto de la ciudad, cada esquina por la que giramos, los pocos coches que circulaban a nuestro alrededor mientras caminábamos por la acera, la mano grande de Luis atrapando mis dedos que quedaban como dentro de una jaula de seda, su mirada lejana...quizás estuviera ya muy lejos, no lo sé, tal vez fuera consciente del viaje que estaba a punto de iniciar, hay personas que notan esas cosas, simplemente, lo saben, no hay explicación para ello, intuitivamente, recogen su equipaje y preparan las alforjas para el largo camino que van a emprender.

-Sabes...-dijo Luis, mirándome con ese gesto impreciso y entornando levemente sus ojos-; tal vez nosotros seamos los personajes de un sueño de la propia ciudad, ella duerme y nosotros transitamos por sus calles, como los habitantes de un cuento imaginario.
-Jo, Luis, te veo muy trascendente hoy ¿no? -bromee, mientras devoraba mi pequeño bocadillo de comida árabe especiada. Y entonces..-añadí siguiéndole la corriente- si somos los personajes de un sueño, puede pasar cualquier cosa  ¿no? algo inesperado o impredecible, o cualquier cosa ilógica  ¿verdad?
-A lo mejor ya están pasando-dijo el- ¿acaso te esperabas comer hoy conmigo?
-No..pero era una posibilidad, y desde luego no es un sueño -dije yo torciendo la cabeza con un leve gesto de reproche forzado- ¡Ni tú fueras un sueño! -añadí entre risas.
-Que bonita la idea de ser un sueño- dijo él, y puso un extraño gesto pensativo e intrigante
-¡Chico..como estás!; anda, come un poco que no pegas bocado..

Luis apuró su comida con mas desgana que hambre, afuera, el tibio sol discurría en su paseo rutinario desde el mar dorando de calma las viejas techumbres de la ciudad, apenas las luces tardías jugueteaban con las sombras que se proyectaban de árbol en árbol dotando a la ciudad de un aura de ensueño..algo así debía estar pensando Luis a tenor de su expresión, dulce...calmada..
Salimos del restaurante algo aturdidos, y caminamos como si flotáramos en dirección al antiguo cauce del río, era media tarde, sobre las cuatro, y realmente, era un tarde mágica, brillaba el sol, y lo hacía de forma plácida,  de tal forma que en vez calentar, acariciaba a quien lo mirara, daban ganas de detenerse y sentarse en un banco de madera y desde allí, quedar a merced del astro rey mirando a lo alto con los ojos cerrados. Luis tenía razón, aquella tarde de sábado del mes de febrero la ciudad yacía dormida bajo la inmensa calma del Mediterráneo azul, igual que un perro faldero duerme bajo el sol junto al quicio de la puerta de su dueño...

(Y en lo alto de los recuerdos me quedé, prendida de mis propios sueños)


                                                      Un paseo...



Continuara...