MIRA AL HORIZONTE

ESTE, ES UN BLOG DE SUEÑOS Y DE ALEGRIAS, DE CARRERAS, DE RUTAS Y DE ILUSIONES, TAMBIEN DE NOSTALGIAS, DE NUBES QUE AVANZAN RAUDAS JUNTO AL MAR, DE SOLES QUE CUBREN CIELOS ENCAPOTADOS, DE RISAS Y DE MISTERIOS, DE VIEJAS HISTORIAS DEL PASADO, DE ILUSIONES PERDIDAS Y DE OTRAS ENCONTRADAS, DE ENCRUCIJADAS JUNTO AL VIENTO EN LA FRONTERA MISMA DE LA VIDA...ESTE ES UN BLOG PARA EL QUE QUIERA CORRER, LEER, ESCUCHAR E IMAGINAR.

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lunes, 8 de abril de 2013

ABRIL 2013: LOS CUENTOS DEL CORREDOR DESPISTADO



Hola!


Alto y claro, alzando un poco el cuello e irguiendo todo el tronco, el corredor despistado se asomó a una loma donde todo parecía estar muy despejado. No sabía como había llegado ahí, pero ahí estaba, contemplando el hermoso paisaje. Había nubes muy blancas, otras rojizas crispando el horizonte y alguna nube opaca. Todas juntas no eran muy abundantes, punteaban el fondo del cielo ofreciendo un panorama brillante, abigarrado y feliz.

Justo ahí arriba, con el sudor secándose por el viento vibrante, el corredor despistado sintió un poco de vértigo. Tal vez si no lo sintiera sería peor, el vértigo le apegaba al suelo y hacía que de sus pies crecieran raíces, que como anclas de realidad le aferraban al mundo..

Un día, el corredor despistado sintió que su velocidad se disparaba, pero no había asfalto bajo sus pies, viajaba sobre una alfombra de minutos entre distorsiones, acelerones y bruscos parones. El tiempo, caprichoso, horadaba pasillos en su mente, frustrando el lógico control que antes había ejercido sobre el. Aferrar cada segundo se convirtió en un reto, tomar un suspiro y sorberlo del todo, en una obsesión.

Desde la loma, ya casi en primavera, el corredor despistado bajo a la ciudad. Allí, el sol legañoso,  superviviente orgulloso del escaso frío, apaciguaba el ímpetu vivaz de la urbe, que como siempre, revivía cuando la luz asomaba por la limites del invierno mortecino. La ciudad, caldeada de rumores y dulces aromas, recreaba el nacimiento de un nuevo ciclo, bien lo sabían los pájaros que no dejaban de cantar..

En las calles de la ciudad, cautivo de acertijos y cruces angostos, el corredor despistado supo que algo había cambiado. Algo no encajaba en su puzzle de todos los días, la piezas se habían redistribuido quedando esparcidas de forma confusa, y creando en su caprichoso vaivén un desafío nuevo...un emocionante enigma.

Y cuando no podía correr, el corredor despistado se entretenía atrapando recuerdos. Y cuando miraba al suelo y no encontraba allí sus viejas zapatillas, se concentraba en el camino que giraba ,se alargaba y luego se bifurcaba en varios caminos más. Los seguiría conforme a su intuición, allanando el suelo con su fiel optimismo..como siempre había hecho.

Muchas veces, el corredor despistado regresaba a la loma y corría; ahuyentaba los miedos, y corría con denuedo, abrazado a su propia respiración. Pero en su lento trasiego, entre veredas estrechas y cuestas pedregosas, se encontraba con pasillos oscuros repletos de dudas, y también de miedos. Allí, rodeado de arboles interminables, apenas veía la luz. Y justo cuando su corazón se quedaba vencido por la nostalgia de las viejas carreras, el corredor despistado se topaba con la alegría, ese chispa perfecta que ilumina el mundo al despuntar del sol, la interna satisfacción de atisbar una meta cercana, justo donde terminan las zapatillas y comienzan los dedos pequeños de sus pies..

Algunas noches, al corredor despistado lo atenazaban los nervios, y abruptas pesadillas ensombrecían su descanso.. Pero algo brillaba, justo en medio de su alma, emitiendo una luz asombrosa que le hacía sonreír. Y al despertar, lo hacía abrazado a esa sonrisa y encontraba una razón por la que correr cada mañana junto a la estela plateada del planeta.

Así, el corredor despistado se dio cuenta de que corría en la dirección adecuada, directo al lugar donde se forja el sentido mas profundo de nuestras vidas. Arriba en la loma donde todo se ve, o en la planicie mas baja de la ciudad.


               "No sabía como había llegado ahí, pero ahí estaba, contemplando el hermoso paisaje"



Pd: Ya queda poco, apenas unos días. Pronto seré papá y ella mamá. Esta vez, las palabras no son suficientes para expresar todo lo que siento.


¡Adiós!