MIRA AL HORIZONTE

ESTE, ES UN BLOG DE SUEÑOS Y DE ALEGRIAS, DE CARRERAS, DE RUTAS Y DE ILUSIONES, TAMBIEN DE NOSTALGIAS, DE NUBES QUE AVANZAN RAUDAS JUNTO AL MAR, DE SOLES QUE CUBREN CIELOS ENCAPOTADOS, DE RISAS Y DE MISTERIOS, DE VIEJAS HISTORIAS DEL PASADO, DE ILUSIONES PERDIDAS Y DE OTRAS ENCONTRADAS, DE ENCRUCIJADAS JUNTO AL VIENTO EN LA FRONTERA MISMA DE LA VIDA...ESTE ES UN BLOG PARA EL QUE QUIERA CORRER, LEER, ESCUCHAR E IMAGINAR.

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martes, 27 de diciembre de 2011

MEDIO MARATÓN PAIPORTA-PICANYA: "PODRIA DAR LA VUELTA AL MUNDO"

Hola!!

Domingo día 18-12-2011, Medio Maratón Paiporta-Picanya
21 kilómetros en 1h, 46', 47" a 5'02" por km

Y si siguiera corriendo, y si pudiera alargar la carrera hasta el infinito, mucho mas allá de la propia distancia que limita mis zancadas, y si pudiera dejar atrás estos 21 kilómetros y seguir adelante, correr y correr para poder atravesar mil campos de cultivos y sentir el aroma rancio de los jóvenes naranjos, ver a un lado los valles ladeados que se encogen a mis pies y al otro el mar brillante y rizado peinado por el viento.Hoy, quizás..podría hacerlo.

La mañana prendió en Valencia como la chispa de un fósforo, con una explosión de luz despejada y clara, fue un amanecer lúcido, cargado de magia, de pereza inexistente.Algunas veces, solo algunas veces, las dudas se extinguen consumidas por las sombras de la noche y el día te abraza clarividente rebosante de una alegría firme que se extiende a flor de piel.¡Hoy, seguro...todo ira bien!

Llegué a Paiporta acompañado de una confianza casi absurda, incluso irracional, no había indicios, solo una intuición difusa repleta de señales positivas venidas del exterior. La atmósfera lucia limpia, depurada con esmero por el viento que días atrás había soplado con fuerza en toda la costa valenciana. Las nubes, revueltas y desordenadas, ligeras y carentes de densidad, se esparcían pintadas sobre un fondo azul, como si alguien hubiera confundido el cielo con un lienzo dejando sobre él unos cuantos trazos suaves y blanquecinos al azar.

Los olores y los sonidos, pasados por el caleidoscopio del viento, mas fuertes y mas sonoros, rejuvenecidos por el sol matutino del otoño, llenaban cada rincón de mi mente amplificando mi optimismo.

¡Correr y correr 21 km!, por primera vez y en la linea de salida, me parecieron pocos.¡Hoy, quizás, podría correr muchos mas!

Inmerso en el tumulto multicolor, uno mas entre unos mil corazones latiendo con fuerza, la adrenalina de los corredores, tan alegre y dulce, se disparo por mis venas.¡Vamos allá!.Al principio, no miré el reloj, y lance mis piernas a un ritmo casi frenético, luego llegó el vértigo y como no, la incertidumbre.¡Mas de un mes sin competir! y la carrera se trasforma en una especie de acertijo, un "sudoku" a resolver metro a metro, lindando en cada curva con el miedo aún anclado en el recuerdo latente de la baja forma.

Seis kilómetros, siete..bajo el ritmo, pero voy bien, me desplazo sutilmente, sin esfuerzo, como si circulara sobre una cinta mecánica relajante y suave, la tranquilidad engancha de un  hilo a la euforia, el miedo se desvanece, devoro los kilómetros, correr es como un "swing" lento y delicado, en la cadencia del ritmo esta el secreto.

La carrera transcurre formando un amplio circulo; de Paiporta a Picanya y de Picanya a Paiporta y así dos veces.Ambos pueblos quedan abrazados por el lazo imaginario y móvil que formamos los corredores.

Miro hacia arriba, el cielo turquesa pinta un sol frío incapaz de calentar la mañana, del temporal de viento solo quedan una repentinas ráfagas, en las zonas mas abiertas se ve el mar, plateado y quieto, no parece real.

Entramos en uno de los pueblos y callejeamos, ¡me encanta tomar las curvas cerradas en las calles de los pueblos!, huele a pan recién horneado en la madrugada y a estufa de leña.De pronto, el tiempo parece girar haciendo un escorzo; el piso adoquinado, las viejas casas con sus chimeneas, el canto repentino de las campanas de la iglesia y la vida que pasa impresa en una postal, en los pueblos el tiempo se distorsiona ralentizando la llegada del futuro.

¡Ya queda menos!, nada impide que continúe corriendo, dejo atrás el km 14, en un suspiro alcanzo el 15, estupefacto observo a mi derecha el pequeño cartel que marca el punto kilométrico numero 16, llego hasta un avituallamiento y cojo una botella de agua, siento euforia, doy las gracias y sonrío..hoy, quizás, podría...

El viento sopla fuerte a mi espalda, su leve siseo viene acompañado de otro sonido, es un traqueteo lejano que poco a poco me alcanza, suena como un eco del tiempo cargado de una cierta añoranza,el tren evoca el espíritu permanente de mi infancia.Ahora corre junto a mi, le miro de reojo,veo la locomotora, luego los vagones, uno a uno, traquetean y se van, el chirrido de las ruedas aplaca el "tap,tap,tap" que emitimos los runners al correr, trato de seguirle durante un minuto, acelero, me siento fuerte pero finalmente se escapa..vuelve el "tap,tap,tap".

De nuevo en Paiporta y último kilómetro.., al estilo de los elegantes coches de carreras trazo una curva cerrada, muy por dentro, casi el borde de la esquina, luego enfilo una larga recta y pronto la dejo atrás, algunas personas aplauden, otros solo pasean y nos miran, los metros vuelan bajo mis pies, casi no existen, el asfalto se escurre y...la carrera se acaba.

¿Y si siguiera corriendo?.Hoy, quizás..podría olvidarme de la meta y viajar camino del mar o de las montañas, dejar atrás Paiporta y Picanya para buscar otros destinos en cualquier otro lugar de la tierra, seguir y seguir, corriendo y corriendo hasta notar la reconfortante llegada del cansancio y solo entonces, parar por el puro placer de detenerse cuando uno esta cansado, ¡hasta aquí!.

¡He terminado!,hoy la meta marcó mi destino, 21 kilómetros en 1h, 46' y 29". ¡quizás, muy pronto, pueda correr muchos mas!.

                                              ¡Que pequeña es la tierra! 

                                    ¡FELIZ NAVIDAD Y FELIZ AÑO 2012!



                                                         ¡Adios!

sábado, 17 de diciembre de 2011

DICIEMBRE DE 2011: SOPLANDO..SOPLANDO.

Hola!!

A falta de unos pocos metros y con la pancarta de meta envolviendo todo mi campo visual, un extraño escalofrío recorrió todo mi cuerpo, el deseo de llegar, de cruzar la última linea y descansar era casi irrefrenable,tan fuerte y tan intenso, que al detenerme y recuperar el aliento, mi cuerpo, exhausto, parecía suplicarme una tregua, parecía gritarme desde dentro y con todas sus fuerzas; ¡Por favor, para un poco!.

Recogí mi pequeño saco de naranjas (que a modo de premio la organizacion de Medio maratón de Valencia tuvo a bien entregarnos como regalo), me toque las piernas, levemente, tratando de comprobar su buen estado, miré mi reloj para hacer un primer balance del tiempo cosechado y en cuanto pude salir del maremagnum inmenso de corredores , me puse a estirar las músculos apoyado en un banco. Dentro de mi ardía un inquietante desasosiego,como un sentimiento de huida, la necesidad de salir de todo aquello para únicamente, descansar.

La vuelta a casa, solo en mi coche, fue algo triste, mi cuerpo cansado se negaba a sintonizar con mi mente, ambos parecían enfadados el uno con el otro y mi conciencia, en medio, intentaba forzar una difícil reconciliación.

Desde que empecé a correr, hace ya mas de cinco años, un denominador común ha movilizado mis piernas:"la ilusión".Por alguna razón y después de Medio maratón de Valencia de este año, esa llamita, que yo creía eterna, osciló al viento debilitandose levemente

Los días siguientes a la carrera corrí..y corrí mucho, pero corrí por inercia y también por necesidad, cuerpo y mente,encontraron así, un punto de encuentro común, correr es una costumbre que se basa en la necesidad física, pero si falla la ilusión, se convierte en una rutina mas y eso hace que pierda parte de su encanto.

Como si un gran despertador sonara en mi cabeza, metodicamente, movido por un resorte casi mecánico, la hora de correr se convirtió simplemente en "la hora de correr".Un día, tras otro día y sin dejar de correr ni una sola semana, cada zancada parecía la última y atenazadas por el miedo, las piernas corrían como si temieran no volver a correr nunca mas.Algunos días, aceleraba, tratando de acortar distancias huyendo de la desidia, buscando esa ansiada complicidad, añorando la suave cadencia que nos da la pasión por correr, ahora perdida en algún lugar inaccesible del laberinto de mi mente.

Pero corrí y no deje de insistir y pasaron días y semanas y tardes, muchas tardes, cada vez mas oscuras, tardes aplastadas por ese frío suave cargado de hollín que flota en las calles de la ciudad adormecida por el otoño, tardes que no tienen atardecer, que apenas existen y que se convierten en noche en cuanto el sol se oculta arrastrado hacia otras latitudes por un suspiro fugaz del horizonte.

Cinco kilómetros o 7 o 10, en realidad daba igual,correr dejaba atrás, irremediablemente, las pocas ganas de correr y el miedo a perder esa magia tan especial; las zapatillas, la ropa de abrigo, el reloj gps y saltar a la calle acompañado por un sentimiento de reconciliación y de esperanza, kilómetros de búsqueda envuelta en pensamientos cargados de humedad.¡Tiene que estar cerca, agazapada en algún lugar de mi cabeza!,o a la vuelta de una esquina, o al final de este entrenamiento..o quizás surja un día por la mañana en cuanto me levante..pero tiene que estar!

En estas semanas, oscuras, eternas y casi planas, me olvide de las carreras, apenas miré el calendario y en cada fin de semana mi único objetivo era recuperar cuerpo y mente para seguir avanzando, la siguiente semana,entre las zarzas y las espinas de la cruza realidad.

Y llegaba la tarde, cada día, y al dejar el traje de faena, buscaba y buscaba, trotando y sintiendo el frío de la desidia en mi alma, corriendo y anhelando, recordando tantos momentos preciosos a bordo de mis zapatillas de correr:De mis primeras "mizzuno", pesadas y fuertes, aptas para corredores algo entrados en peso, de las segundas, mas ligeras, con las que volé marcando mis mejores registros y, como no, de mis nuevas "asics" con sus plantillas acolchadas y cómodas con las que he logrado vencer a la dichosa fascitis plantar..

Y perseguí a las estrellas, lejanas y frías brillando en la noche invernal y traté de aullentar a la tristeza embriagadora que se acomodaba de vez en cuando en mi alma congelando mi ánimo con su gélida mano y siempre..siempre, a golpe de esfuerzo, zancada a zancada, sin dejar nunca de correr.

Una tarde, a principios de diciembre, el frío, sin mas, se fue y pude correr ligero con mi ropa de verano, soplaba en la ciudad una brisa dulce como una caricia y la luna, llena de luz, mostraba orgullosa su esbelta figura, en el cielo, ni una sola nube.

Giré algunas curvas, aceleré en las rectas, 2 kilómetros, 3, 4...giro de nuevo y..¡ahi estas!, alimentada por la cálida brisa, pequeña y débil, es la llamita,¡ya te tengo!.Mas rectas, mas curvas, el asfalto se suaviza bajo mis pies, la luna esta delante o esta detrás, no lo sé y continuo corriendo, mi corazón se despereza y late alegre, en cada zancada soplo fuerte para alimentar a la débil llama, me cruzo con otro corredor y ambos sonreímos, soplo mas y mas fuerte, me ayuda la brisa y poco a poco, la llama va creciendo..¡ya no te puedo perder!.

La vida no esta echa de caminos rectos, mas bien de curvas, perder la sintonía es fácil, no dejar de correr es el primer paso para recuperarla.El próximo domingo correré el Medio maratón de Paiporta-Picanya y en cada kilómetro acunaré la llama de la ilusión entre mis manos..soplando,soplando.

                                                           la llamita

                                             y una canción irrepetible
                                                    "eternal flame"
                                                         Bangles


                                                           ¡Adios!

sábado, 3 de diciembre de 2011

NOVIEMBRE 2011: PECES EN EL COCHE

Hola!!

Valencia, una tarde cualquiera del mes de noviembre de 2011.

Después de un largo día de trabajo y dentro del coche,tengo la extraña sensación de haber encogido, de ser muy pequeño, como si las largas horas de trabajo hubieran logrado minimizar mi existencia.Algo ausente y un poco pensativo, me sorprendo a mi mismo con la mirada perdida y parado delante de un semáforo, su enorme esfera, roja y brillante, no parpadea, solo me observa a través de la nebulosa que forman los pensamientos en mis ojos.

La humedad fría y densa del otoño cae sobre la ciudad empañando y humedeciendo los cristales de mi coche.Aquí dentro,las calles, envueltas en la bruma, parecen un mundo aparte, muy lejano, el pequeño habitáculo del coche es como un confesionario intimo, una especie de pecera solitaria donde los pensamientos se transforman en peces que chocan contra el salpicadero, la tapiceria y el volante..

¡El semáforo cambia a verde!, ¡tengo que seguir!, pongo la primera y comienzo a circular, el murmullo del trafico aullenta el lento proceso mental en el que estoy sumido, nada concreto, solo peces que chocan, dan la vuelta y vuelven a chocar...imprecisos, inconexos..
Nadie me ve desde la calle o eso pienso y canturreo mientras conduzco, mis ojos avanzan con parsimonia por el carril central , mantengo las distancias y me relajo, gracias a la música retomo el pulso de la alegría.

A través del retrovisor descubro mi rostro, sonríe y de reojo veo al conductor que viene por detrás, parece nervioso, habla por el móvil con desespero mostrando una expresión compungida y un poco dramática..
"¡Tranquilo chico, es hora de volver a casa, tengamos la fiesta en paz!"-
Y de pronto, otra vez, la esfera roja, ¡tengo que parar!, un súbito chirriar de neumáticos suena a mis espaldas, es el conductor de atrás, casi se empotra conmigo, le observo con reproche a través del pequeño espejo, el sigue a lo suyo; el móvil,  los gestos exagerados y esos ojos repletos de angustia..Mientras tanto, dentro de mi coche siguen los peces, mas tranquilos, se cruzan unos con otros, lentos, insulsos, parsimoniosos..

Distraidamente, fijo la mirada en el pequeño reloj digital del salpicadero; son las 18:30, ¡ Que pronto!, hace solo unos días y a estas mismas horas, el pálido sol de otoño aun acariciaría con su suave mano a los viejos edificios de la ciudad, pero hoy, ya es de noche.En las profundidades del mes de noviembre la tarde se apaga como si cayera sobre ella un enorme telón oscuro que engullera de golpe la escasa claridad otoñal.
Valencia, tan acostumbrada a la luz, yace ensimismada bajo un cielo profundo ausente de estrellas.

Me siento raro, un poco confuso, como la propia ciudad ante la realidad de su luz perdida.Por momentos, es como si el frío se filtrara hasta mi por las rendijas de la carrocería tratando de calar en mis huesos y en mi alma..¡Subo la calefacción y también el volumen de la radio!..canturreo mas fuerte, de esta forma, algunos de los peces, los mas pesados e inquietantes se van..o mejor dicho, ¡los echo!..

¡La esfera se pone verde!.. otra vez, pero no reacciono, me quedo como hipnotizado mirándola, desprende un extraño fulgor rodeado de un aura casi magnética que me hace sentir bien..
-¡Piiiiiiii...Piiiiiiiiiiiii!..doy un respingo y concluyo de golpe con mi agradable ensoñación..¡Ya voy, ya voy!
¡Intento arrancar..pero, Uyyy...lo que faltaba, el coche se me cala..!
-Piiiiiiiiiiiiii..!, observo por el retrovisor y veo como mis ojos se llenan de culpa..¡Perdon..ya va, ya vaaaa!
El conductor que me persigue agita las brazos con furia y balbucea algo que no entiendo..¡Piiii, piiiiiiiiiii!, el claxon de su vehículo suena casi como si fuera un insulto.
¡En marcha..por fin, y acelero..es un decir!¡Que ganas de estar en casa!

El inquieto conductor que circula tras de mi decide adelantarle, ¡Ya era hora!, presuroso y alterado pasa por mi izquierda, gira su cabeza como haciendo un escorzo y me mira con una honda expresión de desprecio, yo le sonrío..-¡Que prisas, chico, habrá que verte a las 8 de la mañana!-

¡Ahi están otra vez..son los peces!, los hay de muchos tipos; grises, oscuros, de colores.. también los hay grandes o pequeños, los veo de perfil avanzando lentos y esquivandose unos a otros, los veo de frente, planos, casi imperceptibles, algunos burbujean y me rodean dando vueltas sobre mi..otros me miran de frente y me desafían..con esfuerzo trato de aferrerme a los que me gustan, los alegres o los bonitos..los demás, prefiero no mirarlos.

Suspiro y cambio de marcha, a lo lejos solo veo esferas verdes y alguna amarilla ,cambian y parpadean formando junto a las farolas anaranjadas una especie de árbol de navidad, algo monótono.Por mi derecha avanza lenta otra conductora, cruzo mi mirada con ella, casi puedo sentir esa punzada leve que todos sentimos en la nuca cuando alguien nos mira, la rodean cientos de peces, parece triste y cansada, sin embargo sus ojos brillan..Es la vida, al fondo del camino siempre hay una luz que brilla fuerte.

Aparco y salgo del coche, salgo tambien de la pecera.Una bocanada de aire fresco alivia mis pulmones, la calle amplia y el espacio abierto oxigenan mi mente, estiro las piernas y respiro, la noche es oscura y fresca.
Atras queda el coche y un largo dia de trabajo y junto a mi un único pensamiento; "si fuera un pez, preferiria el immenso mar para nadar"..
Desde la calle veo mi casa, la calida luz de la ventana arropa mi alma, pero el dia aun no ha terminado, ¡me queda algo por hacer!..asi que, me cambio, me pongo las zapatillas y me voy a correr... o a nadar.
¡Ya tendré tiempo de volver a la pecera!.


                                                           La pecera



                                                             ¡Adios!




jueves, 17 de noviembre de 2011

OTOÑO 2011: EN LA PARTE BAJA DE LA CIUDAD.

Hola!!

No se hasta cuando aguantara mi cuerpo, ni cuando mis piernas dirán basta y dejaran de ser fuertes para calzarse varias veces a la semana unas zapatillas de correr..solo se que este gesto es mucho mas que el propio gesto, saltar la valla del día a día y quemar miles de pensamientos en los caminos de la parte baja de la ciudad es la propia respiración de mis pulmones, la sabia que recorre mis venas acompañando a mi sangre.

Cada día,espero al momento y me olvido de todo, me oculto en mi yo mas positivo y bajo al pequeño mundo de pequeñas historias creado en la ruta del río Turia, y antes de empezar, miro alrededor, sintonizo mi cuerpo y a la voz de tres empiezo a trotar..todo lo demás acaba ahí y comienzan los sueños.

Entro en el camino y salgo de mi vida, los demás corredores son iguales a mi, las vidas distintas se vuelven una solo vida, los problemas, las miserias, los golpes de una realidad llena de monstruos quedan en la parte alta de ciudad, aquí la brisa del río mece los arboles y los corredores mezclamos nuestras miradas llenas de brillo con nuestras zapatillas llenas de polvo.

La parte alta se difumina, queda atrás, a lo lejos el cemento rasca el cielo con sus puntiagudos edificios, el río esta mas allá de los techos de color gris ,dejo sueltos mis pensamientos y todo cobra sentido, los colores del cielo, la alegría , la amistad, la solidaridad, la propia vida, todo resulta mas sencillo en la parte baja,  allí arriba ,en el barullo de la parte alta, se pierde todo lo demás.

Mientras corro, siento el flechado positivo de mi corazón en cada zancada y los problemas quedan diluidos en el bienestar de adrenalina que se dispara con el esfuerzo, el aire parece cargado de una belleza distinta ,no hay competitividad, ni envidias, ni recelos, ni ganadores ni vencidos, solo la lucha personal y el respeto por los demás, quisiera cargar todo esto en una gran pila y llevármelo arriba, a la parte alta, donde abunan los largos caminos llenos de soledad.

La música me acompaña cada día a la parte baja de la ciudad, amiga inseparable a lo largo de mi vida y aliada en mi viaje diario a mi mundo interior.Melodías del pasado que esbozan mi sonrisa mas optimista y canalizan mi esperanza, llenando mi cabeza de imágenes y de recuerdos fantásticos.Música que envuelve mi corazón y lo optimiza para que dé lo mejor de si, música que desde el cerebro alcanza las piernas dotándolas de una fuerza que en realidad no poseen, me hace mirar al frente en el camino y avanzar estremecido por una sensación que me arrebata los sentidos liberando mi mente de las ataduras de la parte alta de la ciudad.

Termino de entrenar y tengo que volver arriba.Entonces me doy cuenta que aquí abajo, a cinco metros bajo la superficie del asfalto, la ciudad carece de sentido, la prisa resulta absurda, las distancias se acortan, no hay nada que limite mis pasos y puedo sentir en mi piel la dulce caricia del viento que sopla entre las largas ileras de pinos.

¡Ya puedo volver arriba!, después de correr me siento mas preparado para saltar los grandes muros que obstaculizan los caminos de la parte alta de la ciudad.

                                                Rio Turia (Valencia)
                                              Parte baja de la ciudad



                                                        ¡Adios!
                                                    

lunes, 31 de octubre de 2011

MEDIO MARATON DE VALENCIA 2011: 1H, 50' 45" CORRIENDO

Hola!!

Domingo dia 23 de octubre de 2011.
Medio Maratón de Valencia, 21 km (y pico) en 1h, 50' 45" a ritmo de 5'10" por km.

No me cabe duda, es así.Correr es como una llave que abre puertas interiores y otras exteriores, un camino hacia la introspección personal y el conocimiento propio..y así debe ser, al menos para mi.

Correr..entrenar, terminar una carrera, sentir el esfuerzo y al final, descansar..y mientras, pensar, sonreír y disfrutar, eso es correr, un cúmulo complejo de sensaciones que se esparcen por todo el cuerpo para filtrarse después en las entrañas del alma..y desde allí, con calma, echar un vistazo al interior de nuestro propio ser.

El pasado domingo dia 23 de octubre corrí 21 kilómetros (y pico), en 1h, 50' y 45", mi tercer Medio Maratón de la ciudad de Valencia, mucho tiempo corriendo..disfrutando, pensando, sintiendo, ¡mejor que mejor!.

Ser un corredor lento tiene sus ventajas, permite alargar la experiencia mucho mas tiempo, asumir esa lentitud y convivir con ella supone dar un paso mas hacia la excelencia como corredor,¡o al menos, yo lo veo así!.¡Quiero mejorar día a día pero, sobre todo, quiero seguir corriendo!.

Y lento,lento..aferré mis piernas al suelo y comencé a correr, durante dos horas solo estoy yo..y la ciudad.¡Vamos allá!

La linea de salida es un auténtico remolino de emociones, de idas y venidas, de saludos, de abrazos, de nervios, de despedidas y de reencuentros.Los familiares quedan al margen, expectantes y miles de corredores se agolpan en muy poco espacio, tan iguales pero tan diferentes, y todos ellos con la mirada fija en un único punto, la linea de salida y el recorrido.A un minuto del inicio, el tiempo se para y una corriente eléctrica se extiende como una ola entre todos los participantes.Como en un concierto de Rock, los prolegómenos se llenan de expectación y de pronto, se escucha un disparo..¡Plassss!, gritos, aplausos..primer acorde, guitarra eléctrica, ¡que empiece el concierto!¡A correr..a bailar!

Al principio la carrera no acelera, es imposible, desentrañar la tela de araña formada por el tupido pelotón no es tarea fácil, cada corredor va tomando posiciones abriendo su hueco entre la multitud.Miro hacia arriba, como queriendo tomar aire, pero vuelvo rápidamente la mirada al suelo, corro a pequeños saltitos intentando no tropezar.Cuando puedo, miro a un lado y a otro, desde el centro de la calzada y engullido por la enorme jauría multicolor, la ciudad parece diferente, mas grande, hinchada, casi inabarcable.De pronto, los 21 km me parecen una eternidad.

Al paso por el km 3, la carrera, por fin, se va estirando, la compacta mancha de corredores apilados unos contra otros se transforma en una fila eterna de figuras variopintas y sufridas.Mis piernas,ya calientes, adquieren una cadencia cómoda y regular y el piloto automático, casi por instinto, toma el control  de mi cuerpo.A mi alrededor se agolpan las señales y los recuerdos, el influjo de la ciudad cae sobre mi..corro, siento, recuerdo..km 4, km 5...km 10.

Esta mañana, por alguna razón, tengo la mente despejada y lúcida, no hay interpretaciones solo evidencias.El aire fresco, el cielo gris y brumoso que cubre toda la ciudad, los suspiros y jadeos de los demás corredores, los gritos de ánimo, todo es sencillo, fácil y lógico, el circuito de ordenes y de impulsos que viajan desde la cabeza al resto de cuerpo parece mas coherente que nunca, puedo sentir el funcionamiento de mis órganos y mi propia respiración..lenta, tranquila,regular..km 15, km 16...17.

Llega el cansancio, es lógico, la carrera transita por el km 18.Regulo el esfuerzo, desconecto el piloto automático y tomo el control de mi propio cuerpo.Los sonidos se mezclan, algunos corredores aceleran y otros luchan por mantener su ritmo, los altavoces de la meta se escuchan a lo lejos, los gps chirrían emitiendo pequeños pitidos mientras sus dueños resoplan soñando con el respiro final.

Km 21..corro lento, muy lento, tan lento que casi puedo percibir mi propia evolución en el camino.¡Y así debe ser, al menos para mi!

Algún día, lentamente, trataré de multiplicar por dos los 21 kilómetros de hoy.

                                                 Medio Maratón 2009

                                               Medio Maratón 2010

                                                   2011 y corriendo



                                                          ¡Adios!

lunes, 17 de octubre de 2011

UN ENTRENAMIENTO JUNTO AL MAR

Viernes, 30 de septiembre de 2011.

Son las 7:20 de la mañana y hoy es mi último día de vacaciones.Tranquilo y relajado, me asomo a la ventana, la noche del postrero día de septiembre resiste firme al perezoso amanecer otoñal.El cielo, aun oscuro, huele a limpio y a lo lejos suena una tormenta que se va camino de las montañas dejando tras de si una brisa alegre que sopla deslizándose por debajo de las nubes.

¡Mi último día de vacaciones y ha decidido hacerme un regalo!
Inspiro profundamente, vuelvo a mirar a la calle como saboreando el tiempo y regreso al interior de la habitación, aquí el aire es mas cálido y acogedor, Amparo, sentada en la cama, me mira dulcemente, ella si que tiene que trabajar y ya arreglada esboza una media sonrisa que llega hasta mi acompañando a ese espíritu brillante y firme que tanto me gusta..

-¡Amparo, me voy a correr a la playa!¡Te llevo a la oficina y me voy a la playa!
-Pero hombre..¿que estas diciendo?, ¡quedate descansando que es tu último día!.Su media sonrisa es ahora mas pétrea y sus ojos se llenan de una infinita paciencia.Yo la miro, pero no le digo nada..mis ojos son lo suficientemente expresivos; "Lo tengo claro, es mi regalo, iré a correr junto al mar".

Casi a las 8 de la mañana, Valencia parece el escenario de un gran teatro lleno de máscaras, cientos de personas, silenciosas y monótonas, surgen de la nada y avanzando como autómatas mezclan sus frías miradas con las reflejos de los semáforos, danzan de un lado a otro cumpliendo su papel como piezas de un inmenso puzzle donde todo encaja gracias a la inercia

¡Un beso y hasta luego!..¡Animo!, Amparo se va camino de su oficina, antes de entrar se gira y me regala otra sonrisa, mi corazón queda en paz y las ganas de correr de multiplican, la ciudad ya no me inquieta,en sus calles dejo olvidada la prisa, al fondo de la Avda del Puerto ya intuyo el sol que despunta desde el horizonte y allí..me espera el mar.

8:20, desde el coche casi no veo la playa, la mañana se esconde amparada en la penumbra de las viejas farolas.Apenas hay coches, solo tranquilidad y silencio, aparco y por un instante me relajo en el asiento.El Paseo de la Malvarrosa es un lugar solitario, ajeno al perturbador bullicio que se despliega solo a unos metros de allí.¡Que extraño!,Valencia y su playa son como dos planos paralelos envueltos en un mismo universo, se ignoran, se desean, se olvidan y se encuentran, juegan a esquivarse pero están condenadas a entenderse, lastima que la realidad, muchas veces, levante muros irreconcilliables entre ellas.

Sin prisas, bajo del coche y miro al inmenso mar..lo abrazo con mis ojos en una mirada llena de calma y comienzo a calentar como a cámara lenta. A mis espaldas la ciudad ya no existe, queda engullida por la noche que aun la envuelve y frente a mi, el agua del mar mediterraneo es como un fino lienzo plateado cuya linea se confunde con la del cielo en el cruce de caminos en que se juntan la tierra y el mar.

Por fin..miro al frente y comienzo a correr en dirección al norte.Mis piernas están pesadas y mi cuerpo, algo débil, responde con cierta pereza a los estímulos del esfuerzo.Sigo a la brisa o ella me sigue a mi,  me balancea cuando sopla fuerte o me acaricia, como una mano invisible, cuando sopla mas lenta, su pureza marina y fresca oxigena mis músculos y alivia mis pulmones, la estancada polución de la ciudad es solo un vago recuerdo..
Voy aumentando el ritmo, el paseo ante mi es inacabable y ancho, al fondo entre la bruma veo lo edicicios de Port Saplaya y sigo avanzando, a mi derecha esta el mar, denso y brillante, apenas se mueve pero noto todo su poder, el sol esquivo sube lento desde el horizonte y danza entre las nubes del amanecer dibujando su contorno con unas gruesas lineas rojizas y anaranjadas.De pronto..se abre paso entre ellas lanzando unos enormes haces de luz que acarician el mar.La mañana suavemente toma el día y yo corro hacia el norte.A pleno rendimiento, es el sonido del mar el que guia mis zancadas.

Acaba el paseo y doy la vuelta, ahora tengo el mar a mi izquierda, su sonido me atrapa, es como si me atrajera hacia él y por fin dejo el duro asfalto y bajo a la arena, corro solo por la orilla en dirección al sur, el agua espumosa casi toca mis zapatillas, a lo lejos veo las grúas del puerto y un enorme barco que devuelve el reflejo brillante del sol.

Son casi las 9:30, llevo mas de una hora corriendo, en total 12 kilómetros, es hora de parar, así que detengo mis pasos y me siento a descansar al borde de la orilla, las olas son cada vez mas ruidosas y el sol ha difuminado los colores para trasformarlos en luz, pero todo transcurre despacio, al ritmo que marca el lento transito de la tierra por el universo.

A mis espaldas la ciudad ya no recuerda ningún amanecer, incapaz de frenar su alocada carrera, hace tiempo que olvido el pulso autentico de la vida.

Es hora de volver al trabajo y a la ciudad.¡Es mi último día de vacaciones y correr por la playa ha sido un bonito regalo!¡Procuraré no olvidar jamas el ritmo del mar!.

                                             Entrenamiento junto al mar.

                                     Amanecer Playa de Pinedo (Valencia)




                                                           ¡Adios!

jueves, 29 de septiembre de 2011

VOLTA A PEU DE PICASSENT (24/9/11): EN LA FRONTERA DEL TIEMPO

Hola!!

Picassent dia 24/9/11, 10800 metros en 54´45'' a una media de 5'04"

Hay algo que me gusta hacer cuando corro; abrir la mente,despejarla, vaciarla de contenido y esperar pacientemente, "a ver lo que entra en ella".En ocasiones el flujo de pensamientos es sorprendente y otras inesperado.Lo mejor es no preveer nada, abstraerse de los envoltorios de la realidad que pululan por nuestra vida y buscar con nuestra mente esa pizca de libertad salvaje de la que normalmente carecemos.

Sintonizar el canal adecuado no es fácil, son demasiados las frecuencias de ruido que nos rodean,pero cuando así sucede, correr es como un viaje al interior de nuestra alma, como si exploráramos la cara oculta de nuestro "yo" mas intimo.El sábado pasado en Picassent la antena de mi ser alcanzo una honda de frecuencia limpia y al terminar la carrera hubiera preferido seguir corriendo por no romper el embrujo.No pudo ser, al detenerme comenzaron las interferencias, en la próxima carrera trataré de encontrar el mismo dial.

Fue Picassent una carrera fronteriza, enclavada entre dos estaciones y en una de esas tardes indefinibles de calor acabado pero de humedad aun latente.En el cielo parecía librarse una titánica batalla, miles de nubes oscuras y densas estallaban a lo lejos en rayos de colores explosivos y sobre nosotros caían unas tímidas gotas de lluvia derramando con ellas un arcoiris difuso.
Pero, de pronto, la brisa dulce del mediterraneo sopló barriendo todo lo demás y reclamado su poder desde el mar. En el sur las briznas del verano no llegan a marcharse del todo.Y otra vez, el cielo brilló soltando destellos desde el horizonte, la batalla continuo en lo alto, la noche se hizo lenta y al fin, el otoño sonrió confiado llegando a lomos del viento del norte.

Corrí con fuerza toda la carrera, como poseído por una confianza inexplicable, desde la primera zancada supe que la carrera iría bien, muchas veces la lectura de los primeros metros es la que nos acompaña el resto de la carrera.Confiado y ligero pero todavía lento, no he logrado recuperar aun el estado de forma de hace unos meses pero si una cadencia mental adecuada que me conduce pacientemente por el camino del ascenso progresivo.Sin molestias y sin miedos, correr es como soltar las alas al viento un ratito cada día.
Relajado y favorecido por la electricidad reinante en el cielo, cada ráfaga de la brisa parecía atraer hacia mi una nueva corriente positiva, un pensamiento bueno y una sonrisa.

A su paso por el kilómetro 5, la carrera, oscilante y sinuosa, transcurría entre sendas rodeadas de campos, caminos pedregosos y alrededor de un gran espacio abierto donde el sol secuestrado por las nubes resistía rojizo y lejano.En mi  mente, solo una palabra; ¡"avanzar, avanzar"!, y así lo hacia prendido a una autoestima renovada y llena de orgullo.

Septiembre es como una frontera, al menos para mi, durante este mes las hojas de mi calendario suman un año mas, la vida transcurre vertiginosa, imparable, casi mareante y el entorno que nos rodea favorece un gran desasosiego..quizás, algo se nos escape, algo que no volverá jamas.Correr, realmente, supone echar una mirada profunda que capte un poco mas, traspasando las obtusas lentes de nuestra vida diaria.

Los últimos kilómetros aumente el ritmo, es la euforia, la frontera del tiempo no ha detenido mi camino, el running es una carrera de resistencia cuya meta es el futuro.Carlos corre junto a mi, en realidad siempre lo hace, él y yo nos conocemos desde los cuatro años y tenemos..¡Avanzar, avanzar!.Miro al cielo y pienso en Amparo, todos tenemos alguien en la vida que suelta destellos y brilla mucho mas que una tormenta.

Entramos en la meta, casi en pararelo, ¡que pena, hay que parar!.El otoño, también reconfortante, ha vencido, el calor se marcha llevado por la brisa.¡Ojala llueva esta noche!

                                                          camino



                                                         ¡Adios!

miércoles, 14 de septiembre de 2011

SEPTIEMBRE DE 2011: ¿COMO ES QUE ADELANTO A TANTA GENTE?

Hola!!

Ni alegre, ni triste, ni especialmente motivado, ni no...una tarde más en el río y van, ¿quien sabe? incontables, infinitas, innumerables, y siempre avanzando por el mismo camino. Son las 19:30,hora de correr, salgo de casa y cruzo la calle por este punto,el de siempre..dos coches por un lado y un coche por la otra dirección, miro con cuidado y troto suavemente para cruzar mas rápido.Lanzo una mirada al cielo, la luz de septiembre es algo turbia y el sol explota en mil colores para ocultarse raudo casi empujado por la noche.

Allá voy.. la noche acelera mi ritmo para evitar la oscuridad,..rápido,encamino mis pasos rodeado siempre por los mismos edificios,la penumbra resalta el tono gris del cemento..¡ya viene el otoño!, una extraña paz interior me envuelve, el infinito ciclo, la vida que no se detiene.. Las caras de la gente se repiten un día mas,casi llego a saludar mentalmente a los mismos viandantes..
-¡Hola señor, buenas tardes..pues si voy a correr un ratito al río!-.Y allí sentada la misma señora, situada en el quicio de su puerta, sus ojos recorren mi cuerpo de arriba a abajo como intentando sacar alguna conclusión, ¿que pensará de mi?, y esos ancianos simpáticos que debaten de fútbol en su habitual "banquillo" de cada tarde..ellos no se fijan en mi, simplemente me ignoran..
El mismo camino, tarde a tarde, solo la luz con sus infinitas combinaciones logra diferenciar las tardes y a su vez los meses y a su vez las estaciones..

Ya estoy en el río, envuelto por una brisa tibia de verano tardío, comienzo a correr, de pronto toda mi rutina se desvanece entre los arboles, hoy toca correr unos ocho kilómetros a ritmo medio..-¡bien, vamos allá!-.El reloj empieza a sumar números a toda velocidad, acumulando datos y kilómetros en sus mecánicas entrañas..observo ciclicamente mi muñeca para comprobar que el ritmo es el adecuado..frente a mi, gente y mas gente, algunos van por delante otros vienen hacia mi, la pesada humedad del mediterraneo cae desde el aire rezumando por mi cuerpo en forma de sudor.

A mis espaldas intuyo el sol, casi en penumbra busca ansioso el descanso del otoño y acelero mis pasos intentando huir de la inminente caída de la noche..hablo con mi cuerpo, interpreto las sensaciones, y entonces me siento fuerte, sonrío, de reojo veo como mis zancadas abarcan todo lo que dan de si mis cortas piernas y en cada paso, mis músculos se contraen eficazmente como si fueran muelles de acero..de pronto, una inesperada euforia eriza el vello de mis brazos y dispara, aun más, el ritmo mis piernas,
¡corro y corro..más y más rápido como si en algún lugar del río me esperara la tierra prometida!

Las canciones de mi mps suenan oscilando entre mis sueños y envolviendo mis pisadas en una especie de alegría poderosa e imparable, giro por una curva tomándola por el interior y como si derrapara evito habilmente a un corredor que viene de frente..enfilo ahora una larga recta y solo veo un mar de "cabecitas" atrapadas en su particular vaivén trotón. En mi radio suena "invisible touch" de Génesis..es una de esas canciones mágicas que llenan el cuerpo de un optimismo que se filtra por la piel hasta llegar al corazón haciéndolo latir como si bailara dejándose llevar por la música.
Y adelanto entonces a un joven corredor muy flaquito...y paso raudo entre dos correderas bajitas y me acerco casi sin darme cuenta a un grupo bastante numeroso de corredores de variada condición y aspecto..y les adelanto rodeándolos por el exterior, y paso a otro señor que solitario corre con dificultad y a una chica muy alta que corre suavemente como si flotara en una nube de algodón.
¡Zigzagueo y esquivo, bailo y zigzagueo, corro y adelanto y sobre todo sonrío escuchando la música y disfrutando de mi fácil zancada!

¡Debe ser el toque invisible de Phil Collins...ha poseído mis piernas y ahora soy el corredor mas rápido del río!..¡Estoy recuperando mi mejor forma!.. siento que floto entre la brisa, inspirado por la música y por mis renovadas fuerzas, me veo a mi mismo, como desde arriba, avanzando orgulloso con la espalda erguida y el tronco recto como un joven junco.
¡Mejoraré mis tiempos, volveré a romper el crono!..si, ¡el crono!..¡claro, el crono!, la intuitiva mirada al reloj hizo que, repentinamente, terminara mi vuelo, ¡Mi ritmo habitual, el de los últimos meses!¿Como es posible?. De pronto, la canción termina y mis zapatillas aterrizan suavemente sobre el polvoriento camino del río ...sin mas, un poco taciturno, doy la vuelta y regreso sobre mis propios pasos,cuatro kilómetros al este y otros cuatro al oeste, ahora corro con la vista puesta en el crepúsculo, los últimos rayos de sol se derriten sobre los edificios de la ciudad y una suave brisa nocturna, mansa y pacifica, acaricia los viejos arboles del cauce.

Un poco intrigado por la extraña lectura de mi "super reloj gps" noto como mi pasos son ahora mas rutinarios y siento como la euforia se diluye entre las sombras del anochecer..,¡Que extraño!¿Como es que adelanto a tanta gente?¡Mi ritmo es el mismo!.Y de nuevo, veo a la joven que antes parecía flotar entre los pinos y al chico flaquito y esbelto y a ese grupito de trotones tan variopinto, ahora vienen hacia mi y puedo ver sus caras, todos ellos parecen vencidos por el agotamiento, mas que correr arrastran los pies y resoplan sofocadamente mostrando un rictus enrojecido y crispado.

Vuelvo a mirar el reloj y luego subo la mirada al cielo, débil claridad entre la penumbra, es septiembre, el mes que apaga el sol pero enciende el interruptor de los cambios..¡Claro, septiembre!¡Como es que adelanto a tanta gente!, en realidad son ellos los que quieren adelantarme a mi, gente nueva que se lanza al río buscando su propio camino, el de la salud, el de la esperanza...¡quien sabe!, yo solo les llevo unos años de ventaja..

La música de mi mps es ahora mas tranquila, menos rítmica, mi cuerpo va bajando instintivamente de revoluciones, mis zancadas son ligeras pero mas lentas, no me siento cansado pero llega hasta mi el deseo intimo de acabar el entrenamiento y refugiarme en el descaso de mi hogar, el sol ha desaparecido,son las 21 h y como un recuerdo de la luz queda a lo lejos una tenue claridad perdida, los edificios se trasforman en lineas oscuras punteadas solo por las lucecitas de las casas.

Vuelvo a casa, a mis espaldas queda el río adormecido en una extraña tranquilidad lúgubre, es septiembre y  el otoño pinta en las calles sus primeros cuadros de color dorado, la vida da la vuelta,una vez mas, para sumarle años al tiempo y continuar en la brecha y así debe ser..a través de los días, y de los meses y de las estaciones.

Mañana a las 19:30 volveré a salir de casa, ni alegre, ni triste, ni especialmente motivado, ni no..una tarde mas iré a correr al río, y buscaré ese "toque invisible" hasta que la oscuridad me atrape.

                                                     cielo de otoño
                                                        (Valencia)

                                                       ¡ invisible touch!
                                                              Génesis




                                                            ¡Adios!

martes, 30 de agosto de 2011

AGOSTO DE 2011, GRAN FONDO INTERNACIONAL DE SIETE AGUAS: ¿DONDE ESTA EL CARRO?

Hola!!

Sabado 20 de agosto de 2011, 19:30h
15150 metros en 1h, 23' 21" a una media de 5':30 x km


El cielo nocturno de Siete Aguas caía despajado y sereno sobre la sierra, un manto inmenso de tintineantes estrellas lucia "allí arriba" haciendo sentir a las criaturas del suelo apenas unos seres insignificantes, el parpadeo del cielo contrastaba extrañamente con las furtivas luces de los coches que avanzaban por la lejana carretera...Unas cuantas figuras de forma incierta merodeaban por la zona, como si fueran visitantes de algún lugar lejano en el tiempo o la distancia, pululaban entre los matojos confundiéndose con las sombras, una elegante sinfonía de grillos reñía a la intrusa tropa que por allí danzaba en busca de...

-¡Mira,mira Laura!, ahí justo a la izquierda, hay tres estrellas alineadas y al final otras cuatro formando un cuadrado..¡ es el carro!, de la constelación de..no se cual, pero es muy famoso..¿no lo ves?..

Mi dedo señalaba firme y orgulloso a un punto muy concreto del cielo, ella miraba a lo alto pero no veía gran cosa, sus pequeños ojos claros brillaban como dos estrellas mas del firmamento pero eran incapaces de refutar mi teoría.Por fin se giro y me atravesó con esa mirada de ojos chisposos, mostraba su risa mas sardónica, alegre e irónica..

-¡Yo no veo na!..¡a lo mejor una cuchara, o un cubo, una raqueta de tenis...¡pero un carro!¡yo no veo ningún carro!

A unos 20 metros de allí, Raúl (compañero inseparable de Laura) inmerso en una oscuridad densa y angustiosa había iniciado su "muy particular" y tenebrosa búsqueda, él no miraba al cielo, su búsqueda era mas terrenal.A su alrededor se expandía un enorme solar, pedregoso, inacabable y vacío..casi frío y aterrador en aquella noche de agosto de brisa cálida y estancada.A tientas, confuso, perdido, casi sin rumbo, danzaba de un lado a otro por un mar de hierbajos y piedras...
-y ¿mi carro..? ¿donde esta mi carro?

¡Tranquilos!, esto sigue siendo un blog de correr, no voy a hablar de misterios ni de cosas paranormales, ¿o quizás un poco si?, la vida siempre es misteriosa, y así debe ser, impredecible, incierta..sorprendente.
De la misma manera que una carrera tiene kilómetros duros, rápidos,inacabables,angustiosos.. o gloriosos, un día puede tener mil giros y matices, en Siete Aguas, en esta tarde de verano de calor sofocante y condensado por un viento ligero que soplaba sin ruido, vimos como el sol se descomponía débil en el cielo dando paso a una noche estrellada, fascinante y llena de sorpresas.

Pero corrí..corrí en Siete Aguas, no lo dudéis y pude comprobar, una vez mas, que se trata de una carrera   especial, ya en la linea de salida, todos los corredores parecemos unidos por un fino hilo plateado,una especie de corriente eléctrica que encauza nuestros pasos hacia esta carrera tardía del verano.¡Quizás sea ese anhelo íntimo de sentir la gloria por un día!, o esos sueños perdidos en los limites de la infancia, y que la propia vida nos arrebata con su extraño discurso cargado de realidad. ¡Sentir que formas parte, de verdad, de algo grande, quizás sea eso!. y ser capaz, por un segundo, de atrapar uno de esos sueños inocentes que la vida nos regala en sus comienzos y abrazarlo en la linea de meta entre los aplausos y los gritos de la gente. La carrera de Siete Aguas nos hace "campeones" por un día, eso es Siete Aguas, y lo demás esta en nuestra imaginación.

Pero esta vez Siete Aguas fue mucho mas que bordear los limites del sufrimiento entre agónicas cuestas y rectas sin fin, cuando las zancadas se ralentizan y el pulso vuelve a la normalidad, surgen mas cosas, el running siempre queda envuelto de infinitas capas de amistad y en este viaje a Siete Aguas no estuve solo, ni mucho menos.

Quedó prendida sobre nosotros una joven noche cargada de ruidos y de luces confusas, una de esas noches cuyo influjo parece invitar a las almas humanas a explorar sus mas oscuros rincones, el solar polvoriento donde estábamos mutaba de forma inexplicable, como si tuviera voluntad propia se alargaba o encogía mostrando unos limites imprecisos y difusos, la noche profunda carecía de luna y el calor dotaba al aire de una espesura casi física.

De repente, escuché a lo lejos un grito reverberado por el eco de las montañas..
-¿Juanviiiiii, era este el solar donde estaba aparcado el cocheeeeeeeee?-
Miré a lo lejos y vi a Raúl, pude atisbar en su rostro una inmensa expresión de pena.
-¡No veo el coche por ninguna parteeee!
Abandoné de golpe todas mis exploraciones relativas a la bóveda celeste y como si despertaran de un hermoso sueño, hice bajar a mis ojos del cielo para que iniciaran una búsqueda a ras de suelo.
-¡Tiene que estar por aquí Rauuuuuul..seguro!
Forcé la mirada, como queriendo ver mas allá de la oscuridad y de pronto, todo me resulto extraño..
-Pero..¿era esta la carretera de acceso al solar?..¡no lo parece!,¡ la rampa antes parecía mas empinada!..agudicé la mirada, y un escalofrío comenzó a recorrer mi cuerpo..-¿Donde estamos?
Las ráfagas de luz que venían desde la carretera creaban extraños juegos de claridad entre los matojos y le daban al solar un aspecto casi sobrenatural, luz insuficiente, repentina claridad y el cerebro empieza a ver cosas que no existen, o quizás si..
-¡ Esta aquiiiiiiiiiiiiii!, grito Laura desde una esquina de aquella campiña, pero fue una falsa alarma.
Amparo y Pilar, pacientes y un poco estupefactas buscaban por su cuenta y Raúl dando vueltas en círculos era la viva imagen de la impotencia.
De pronto, dos enormes haces de luz blanca se abrieron paso entre la densa oscuridad, todos miramos de inmediato hacia uno de los extremos del solar...los focos parpadearon un momento y se volvieron a encender, era Carlos.. y junto a el Juanjo y Toni, componentes todos ellos del "ardoroso" equipo "coycoy".Carlos si que había encontrado su coche, y se ofrecía como guia casi espiritual para que Raúl encontrara el suyo.

Fue la salvación, Raúl montó en el coche de Carlos como quien monta en un bote salvavidas y se fue entre saludos al grito de -¡Tranquilos,volveré a por vosotros!., y así lo hizo, cinco minutos después regresó orgulloso montado en su terrenal carro con ruedas.¡Nos habíamos equivocado de solar!

Volviendo a casa, el cansancio y la hora tardía derrotó nuestro ánimo y el silencio se expandió por todo el coche, cerca de la ciudad, cuando sus luces color esmeralda ya pintaban el cielo de ámbar impidiendo ver las estrellas, algo surgió venido del mar, era la luna, una media luna de color rojizo viento y con una curiosa forma de gajo de naranja medio acostado.Venida del mar, la luna fue agrandándose iluminando a su alrededor el espacio infinito..y adelante hacia la luna fue avanzando el coche por la carretera mientras nuestra mirada perdida se colgaba de ella capturando para siempre un momento eterno.

Termina la carrera y termina la noche, los recuerdos y las anécdotas quedan mezclados con el sudor y con el esfuerzo.Desde lo alto del gran cerro no pude tocar el sol con mis dedos, demasiado lejano...demasiado rápido, pero ya por la noche viajé por el cielo montado en un pequeño carro de estrellas y le di la bienvenida a una luna roja venida del mar.

¿Donde me llevaran las piernas la próxima vez?


                                            ¡Mira Laura...ahí lo tienes!


                        Dedicado a dos personas muy especiales: Pilar y Laura

Pilar, desde que te conocí has estado en cada momento especial de mi vida, a un lado del camino y siempre con una sonrisa, gracias por tu mano amiga.

¡Lauraaaaaa...!, nuestra amistad habita en un mundo repleto de dificultades y problemas ,es bueno que la saquemos de ahí para que descubra otras cosas, ahora se que eres para siempre. ¡Lazos de suerte en el camino empedrado!

Y claro esta, a todos los amigos que trotaron junto a mi en Siete Aguas, a Carlos, a Juanjo, a Toni y a Raúl...experto conductor de carros en la noche


                                                ¡Corrí en Siete Aguas!


Y por supuesto, a quien comparte cada zancada de mis piernas y cada latido de mi corazón, siempre adelante hacia la luna...



                                                     ¡Adios!


 










viernes, 19 de agosto de 2011

GRAN FONDO INTERNACIONAL DE SIETE AGUAS ( PREVIO): MAS ALLA DEL SOL DE MEDIA TARDE

¡Hola!

¡Hace cinco años ya!,¡parece mentira!.El tiempo, invariable a nuestro alrededor, es extraño y confuso a partes iguales.En ocasiones,su propia perspectiva se difumina, como si tuviera conciencia propia, se deforma y se distorsiona a su antojo, de pronto el paso de los años parece un suspiro de nuestra propia existencia y otras veces, cuando hacemos balance de nuestros recuerdos tomamos conciencia de su autentica medida..¡Cinco años ya!, mucho tiempo, o poco..¡quien sabe!, pero mas allá del tiempo transcurrido esta ese sol de media tarde, prendido del cielo, me recuerda que debo seguir buscando..y continuo corriendo.

Hacia una tarde clara y tranquila, propia de finales de agosto, el sol lucia perezoso en el cielo mostrando unos rayos carentes de fulgor,en los albores del otoño es como si el sol madurara para volverse mas manso y calentar la superficie de la tierra casi con dulzura.

La idea era acompañar a Carlos a la carrera de Siete Aguas, pero solo acompañarlo, ¡correr era una quimera!.Subimos al coche junto a él en torno a las 6 de la tarde, Amparo, Ana (compañera inseparable de Carlos) y servidor..Yo llevaba unos dos meses corriendo y apenas había conseguido limar 2 o 3 kilos de mi evidente sobre peso, en aquel momento aún no lo sabía, pero había iniciado un camino sin retorno,en el running no hay vuelta atrás..

Una vez allí, desate mis sentidos y puse en marcha la maquinaria de la observación, pero eso si, detenido en un mismo punto, desde fuera y sin participar, ajeno a la fiesta..en realidad me sentía algo triste, como quien es invitado, por casualidad, a un cumpleaños y cuando llega allí se da cuenta que no conoce a nadie, esta sensación extraña aguijoneo mi mente durante toda la tarde.

Carlos comenzo a calentar, se le veía bien, concentrado,absorto, serio, con gesto trascendente y algo nervioso..una cantidad indeterminada de corredores pululaban junto a él, jóvenes, menos jóvenes..veteranos, piernas fuertes, cuerpos estilizados, algunos no tan estilizados pero cuyas rocosas piernas compensaban algún que otro kilo de mas..y yo, detenido en el mismo punto, podía sentir como esa llama interna iba creciendo y me quemaba desde dentro.

Por fin, la carrera empezó, lenta y emocionante.En la linea de salida, consientes de la importancia del reto, todos los corredores esbozaban una sonrisa nerviosa e impaciente y Carlos envuelto en la marea humana se despidió de nosotros con un alegre saludo..¡Suerte!

Poco a poco, el claro sol de media tarde fue desfilando por el cielo hasta caer en un crepúsculo suave, brillante y rojizo, y yo, anclado en mi "punto y aparte", apoyado en la valla que nos separaba del circuito y junto a la curva que enfilaba la linea de meta, vi pasar ante mi a todos y cada uno de los corredores..los veía llegar a lo lejos, los mas fuertes disfrutaban de una cadencia fácil y cómoda y mostraban una respiración acompasada, los mas débiles pintaban en su rostro un gesto descompuesto incapaces de ocultar el sufrimiento y el cansancio.

Vi como todos giraban por la curva y completaban ansiosos las últimos cien metros del recorrido, se diría que los mas fuertes, en cuanto cruzaban la linea de meta, se colgaban del sol que lucia a media altura y desde allí con una sonrisa saludaban al resto de los corredores con la mano mientras movían las piernas en un movimiento oscilante y casi burlón.¡Solo unos pocos logran rozar el sol con sus dedos! Otros corredores, los mas mayores o débiles, entraban el la meta ofuscados, inestables por el agotamiento y casi parecían desplomarse en el suelo vencidos por el esfuerzo fundiéndose con la tierra en un cálido abrazo de sudor y descanso.

Mas allá de la meta de Siete Aguas y oculto en las montañas lucia todavía ese sol de media tarde, extraño, rojizo y enorme.Los corredores al avanzar por la recta final camino de la meta parecían correr hacia él, pero el viejo astro inmisericorde y cruel se alejaba y se alejaba y huía en busca de algún lugar escondido al otro lado del horizonte.

Aquella tarde de hace cinco años, lejana en el tiempo pero cercana en el recuerdo, algo cambio en mi interior.¡Que buscan los corredores mas alla de su esfuerzo!, avanzan en la ruta con los ojos inyectados en convencimiento y esa mirada perdida repleta de sueños..¡Algo tiene que haber mas alla de ese sol de media tarde!¡Quien sabe!, quizás un rayo perdido del propio sol, el mas hermoso, o un soplo de viento, el mas perfecto..¿que puedo encontrar a lo lejos?, entre las montañas o en los limites de las carreteras o en los cruces de caminos..

No lo se, todavia no lo he encontrado, pero aquel dia en Siete Aguas me uní a esa busqueda y hoy, cinco años después, aún estoy corriendo..

Mañana por la tarde,si no pasa nada, correré por segunda vez el Gran Fondo Internacional de Siete Aguas, y en lo alto del gran cerro trataré de alcanzar el sol con las yemas de mis dedos..solo unos poco lo logran.¡Yo, en todo caso, me conformo con poder intentarlo!



                                       I still haven´t found what I´m looking for
                                                                  U2




But, yes I´m still running

miércoles, 3 de agosto de 2011

EL RUNNER QUE SUBIO A UNA MONTAÑA DESDE LA TERRAZA DE SU CASA

Hola!!

 Sabado 23-7-11: "PUJA I BAIXA MUNTANYA DE CALICANTO", 11 km.
 58'08" a 5'21" por kilómetro.

La montaña de Calicanto es una pequeña "tachuela" de unos 500 metros de altitud situada entre las localidades de Torrent y de Chiva.Su silueta, un poco achaparrada y coronada por una enorme antena,se ve desde la propia ciudad de Valencia a poco que te sitúes en un campo de visión amplio, un poco elevado y orientado al oeste.¡Casualmente la terraza de mi casa reune todos estos requisitos!

Como casi todas las carreras del mes de julio, la subida a Calicanto comienza a la caída de la tarde, en torno a las 19:30, así que, poco después de comer comencé con mi habitual sucesión de preparativos, todos ellos claves para añadir un nuevo éxito a mi amplio historial trotón.La siesta es fundamental y necesaria para mis fines, media hora o una hora es suficiente( no mas).Pongo el cuerpo en fase "rem", lo relajo y queda dispuesto y listo para el posterior esfuerzo.En esta época del año, resulta  muy aconsejable para la siesta observar con atención a los esforzados ciclistas del Tour de Francia, el sufrido acontecer de esta carrera garantiza la consecución de una alegre y revitalizante somnolencia.

Y después de la siesta, hay que tomarme las cosas con calma, la prisa altera el cuerpo y reduce nuestra eficacia, conviene evitarla siempre.Si he comido pronto, intento reforzar mi deposito de combustible con un plátano o en su defecto con cualquier otra pieza de fruta y sobre todo hibratarme bien antes de salir de casa...mucha agua a riesgo, eso si, de tener que evacuarla poco antes de tomar la salida.

El sábado de Calicanto, cuando ya estaba presto y preparado para encaminar mis pasos al lugar indicado, recibí un último encargo...

-¡Juanvi, puedes recoger la ropa tendida antes de irte!
- Ehhh..claro Pipa, ahora mismo subo!

Así que,un poco alterado por el encargo y ya vestido de corredor, cogí la enorme palangana que utilizamos para la ropa y el cesto de las pinzas y me subí a la terraza acompañado también por mi mp3.Por la mañana habíamos puesto dos lavadoras con lo que una gran cantidad de ropa brillaba al sol de media tarde mecida por un suave viento.
Rápidamente y de forma casi mecánica comencé mi labor; fuera pinzas, agarro la prenda y al cesto..pinzas, prenda, y al cesto y otra..y otra..De pronto, una ráfaga de viento me arrebato de las manos uno de mis pantalones de correr, ¡Que se vuela!..lo perseguí, media agachado por toda la terraza y al fin, lo atrapé.
Una vez lo tuve en mi mano, instintivamente levanté la vista y allí estaba..¡la montaña de Calicanto!, pequeña y cercana, emergía a duras penas entre un mar de azoteas cuyas puntiagudas antenas de televisión formaban un confuso y melancólico manto de finas cañas metálicas.

No pude pensar mucho mas, ¡se me hacia tarde!, pero por alguna razón me sentí fuerte y mentalmente le lancé un desafio a la montaña..¡En un rato, estaré ahí arriba, impulsado solo por la fuerza de mis piernas!

Pinzas, prenda y al cesto...pinza que se cae al suelo y la recojo, otra mirada de soslayo a la montaña y ¡rapido, rápido..!, casi parece que estoy calentando, arriba los hombros, abajo los brazos, flexión de rodillas..prenda que se intenta escapar y ¡pequeño sprint para que no se vuele!.En mi mp3 suena una canción de REM, "The end of the world", es rápida, enérgica y motivante..casi estoy bailando mientras recojo la ropa, miro a la montaña, ya casi estoy en la cima y por fin la última prenda..¡pinzas, prenda y al cesto!¡Vamonos que se hace tarde!

Baje de la terraza repleto de energía y de motivación.Gracias a la música y a la visión de la cima recortada en el horizonte había encontrado una especie de "onda perfecta", me aferré a ella y por fin partí hacia la falda de montaña.

Fue una carrera dura, rompe piernas, cinco kilómetros de subida a "piñón fijo" llenos de curvas y revueltas eternas, de rectas interminables y a lo lejos la cima con su imponente antena.Pero junto a mi, la buena onda, en mis pies y dentro de mi corazón...arriba hombros, abajo brazos, pinzas,prenda y...la cima de la montaña  cada vez esta mas cerca, por fin llego hasta arriba y toco la antena..¡al cesto!¡objetivo conseguido!.

¡La bajada fue todo un placer!, el cielo gris cubría un horizonte brumoso repleto de verdes campos de naranjos y de miles de casitas blancas que salteaban el paisaje, un suave viento soplaba a ráfagas arrastrando una humedad fresca que casi presagiaba una lluvia escasa, alivio puro para el vigoroso calor del mes julio.

Baje de la montaña acompañado por el viento fresco, casi eléctrico y la música que aun resonaba en mi cabeza..fue como si me dejara caer desde las nubes.Bebí agua a mitad de bajada y sentí como mi sudor casi se secaba, tome las curvas cerradas, note mi cuerpo eficaz y mis zancadas alegres.Abracé por fin la meta y me detuve, es la carrera mas dura y exigente después de la lesión, se que voy a más, sonreí, engullí un gran trozo de sandía y guardé la onda positiva en mi corazón como si fuera un tesoro..

En este sábado extraño e inusual, que amaneció fresco y brumoso, descubrí que la motivación y la alegría pueden encontrarse en el lugar mas inesperado.¡Conviene estar atento!

                                           Calicanto...desde mi terraza

                                                      R.E.M
                                                la buena onda


                                                        ¡Adios!

domingo, 17 de julio de 2011

MI ARBOL DEL RIO

Hola!

No se si os dije que tengo un árbol, no es que sea mio en el sentido estricto de la propiedad, pero al menos para mi es como si lo fuera.Está en la bajada del río, en el lugar donde cada día empiezo a correr.Junto a él, estiro, caliento mis músculos y me preparo mentalmente para el esfuerzo que voy a realizar.
Ahí esta cada día, inmóvil y firme, inmutable en su lugar de siempre con su vieja corteza dura y rugosa y su tronco curvado tan característico.Siempre es el mismo, no puede ser otro, como ya os dije, es mi árbol.

Hace poco, tuve que defender mi propiedad.Fue en una de esas tardes de julio de calor crepitante en las que el sol aulla en el cielo extendiendo sus rayos como finos brazos más allá de los limites de lo visible.Confiado y pensativo llegué al río y de pronto quedé paralizado. ¡Mi árbol había sido invadido!. Un padre y sus dos hijos lo estaban utilizando a modo de portería de fútbol, una enorme mochila situada a unos dos metros configuraba el otro poste. El padre hacía de portero y los dos niños se disputaban con ahínco la posesión de la pelota. Los "chuts" eran continuos y en muchos casos se estrellaban contra el sufrido tronco de mi árbol. Mas llamativo en cuanto a su superficie y anchura, el esférico y el árbol parecían atraerse mutuamente.

-¡Uiii al palo!, dijo uno de los niños mientras el otro reía y el padre les azuzaba para que mejoraran su puntería.

Me quedé desorientado y desubicado ¿que hago? ¿donde caliento?. Hay otros arboles, muchos más...algunos incluso más grandes y más rectos, pero...este es el mio y me acompaña desde el principio. Recuerdo cuando junto a él, en el suelo, había un enorme hormiguero y día a día, mientras calentaba, lo veía hacerse más grande, las hormiguitas lo iban ensanchando con gran diligencia y paciencia, hasta que un día sin más, desapareció.O cuando, sin aparente causa y durante un tiempo, el árbol parecía débil o enfermo, quizás triste. Lo tocaba, levemente, y en mi mano quedaban grandes trozos de madera ligera y fofa. Un buen día, sin más explicación, recobró su habitual resistencia, su corteza revivió y su tronco recuperó su aspecto duro y escamoso.

¡Debo calentar junto a él!.Si otras veces ,por alguna causa de fuerza mayor, he variado mi rutina, las cosas han ido a peor.Un día, había un charco junto a mi árbol y me fui al de al lado para no embarrarme, resbalé corriendo y me di un gran tortazo.Y otro día, que había una enorme avispa muy inquieta merodeando por la zona, calenté en otro sitio y acabé el entrenamiento con nauseas y un fuerte dolor de cabeza.

Al fin, me decidí y pese a la presencia del simpático núcleo familiar, tomé posesión de mi propiedad y empecé a calentar. Al momento el padre se giró y me miró con ojos inquisitivos, casi pude leer su mente; "es que no tienes más arboles en el río para hacer eso", yo le devolví mi mejor y más simpática sonrisa; "perdone, solo serán diez minutitos, es que, verá usted, este árbol es mio"

Cuadiceps, isquios,gemelos, giros de rodillas y de pronto...¡Plass!, el tiro desviado de uno de los niños impactó directamente en mi espalda. El niño miró a su padre con estupefacción y miedo y yo le devolví una mirada amable y comprensiva; "¡no pasa nada, al menos he salvado a mi árbol de un buen balonazo!"
Por fin, terminé el calentamiento "muy calentito" y me puse a correr, la familia futbolera respiró aliviada y pudo continuar con su enfrentamiento fratricida. Mi sesión transcurrió con normalidad y sin ningún incidente digno de mención.¡ todos contentos!

Los que seáis corredores a la fuerza me tenéis que entender, ¿o no?.Nosotros somos así, acumulamos kilómetros, sumamos esfuerzos y retos de todo tipo, soñamos con realizar grandes hazañas y repetir año tras año gestas épicas pero también desarrollamos extrañas manías o supersticiones, algunas de ellas inquietantes y otras desesperantes. Podríamos llamarlas supercherías, algo ridículas, incomprensibles para los demás pero que para nosotros funcionan como "salvavidas" mentales que nos aportan seguridad en los momentos de duda.Son como pequeños puntos de amarre a los que anudar nuestra positividad.

Mi árbol del río es mi amuleto, junto a su sombra cobijo mi buena suerte y amarro mi débil positividad. No se por que lo elegí o quizás él me eligió a mi. Quizás le guste mi comportamiento, aunque no lo entienda o quizás me necesite él también a mi. ¡Yo le salvo de algún balonazo y él me ayuda a calentar!.Al fin y al cabo, todos necesitamos alguien que nos proteja.¿o no?

                                                        Rio Turia
                                                  árboles y runners


                                                       ¡Adios!

miércoles, 6 de julio de 2011

MAYO-JUNIO DE 2011. VUELTA A LA ACTIVIDAD, MENOS MAQUINA Y MAS TROTONA

Hola!!

Ya estamos en julio y echando la vista atrás, veo que ya llevo mas de dos meses corriendo con regularidad.Otra vez, los caminos se hacen cortos y las tardes largas, la lesión del pie parece agua pasada,(toco madera), aunque no me fío, los viejos fantasmas pueden reaparecer en cualquier momento y ya se sabe, las recaídas son mucho peor.
Eso si, repasando mis notas, mis tiempos de los entrenamientos y las carreras, veo claramente que estoy muy lejos de la buena forma que tenía antes de la lesión, por no hablar de las sensaciones, que van a días, pero que en general están a años luz de las buenas vibraciones de antaño.

He intentado que mi vuelta sea progresiva, las primeras 3 semanas corrí entre dos y tres días por semana y a un ritmo cómodo y muy llevadero, a mas de 5,40 por km.Corría entre cinco y seis km por sesión e incluso algunos días las sesiones de seis kilómetros las hacía en dos series de tres para no forzar el cuerpo.

Y por supuesto en ningún momento abandoné la natación, acudía dos días de media por semana a completar 40 piscinas lo que supone nadar unos 30 minutos por día. Si algo he aprendido con el paso del tiempo y con las lesiones es que el entrenamiento cruzado es fundamental y conviene no dejarlo nunca, ni en los picos mas altos de forma cuando el cuerpo solo quiere devorar un kilómetro tras otro.

Después del parón de tres meses, mayo era solo el principio, así que opté por entrenar únicamente y no acudir a ninguna carrera.Todos sabemos lo que pasa en las competiciones, instintivamente vamos mas rápido, la adrenalina se dispara y surge el espíritu competitivo que todos llevamos dentro.Para mi, lo mejor era esperar, ya habría tiempo para volver al apasionante mundo de las carrerillas vespertinas de los sábados.

Mayo, a groso modo, fue así:

-Día del regreso: 26/4/11, todavía en abril: 2,6 km en 15'04" a 5´44 x km.
                          29/4/11, 4 km en 23'51" a 5'57" x km.

-1ª semana de mayo

-Lunes 2/5/11, 5 km, 28'08" a 5'37" x km.
-Mierc 4/5/11, dos series de 3 km, a una media de 5'37" x km, descanso 1' entre ambas.
-Viern  6/5/11, dos series de 3 km, a una media de 5'37" x km, descanso 1' entre ambas.
-Sábado día 7, 30' de natación.

-2ª semana de mayo:

Repetí las mismas pautas de la primera aunque las series de 6 km las hice sin pausa.Los ritmos fueron idénticos y también acudí dos días a la piscina

-3º semana de mayo:

Prioridad a la natación ( 2 días) y un día también de gimnasio.Solo corrí dos días
-Viern 20/5/11, 6 km en 33'36" a 5'35 x km.
-domg 22/5/11, 8 km en 45'19" a 5'39 x km.

-4ª semana de mayo:

-Lunes 23/5/11, 6 km en 32'53" a 5'29" x km.
-Mierc 25/5/11, 8 km en 43'55" a 5'29" x km.
-Y el domingo día 29 participe por fin en una "carrerilla" muy corta, Volta a Peu de Rocafort, 4 km en 17'34" a un ritmo medio de casi 4'30" por km.Apreté un poquito por probar y por lo corta que era la carrera y acabé agonizante.

Durante todo el mes me sentí pesado, lento e incapaz de encontrar esa conocida cadencia casi placentera que tenemos los corredores.
Mis pies y sus plantillas ortopédicas fueros las grandes protagonistas de las primeras sesiones del mes, mi mente, tan metódica ella, analizaba con esmero cada sensación que venía desde los confines de mis pies, dando un veredicto distinto al final de cada día ."Mejor", "peor", "vamos mejorando..."," ufff una sensación rara", " ayyy una punzada".De esta forma correr deja de ser ese paseo diario lleno de intangibles fantásticos para convertirse en una especie de psicoanálisis personal y físico.

Durante este tiempo me hice también con unas nuevas zapatillas, unas "asics columbus", mas pesadas que mis anteriores "mizzuno" pero mas adaptables por su tamaño y características a mis plantillas.¡Toda ayuda es poca!

Y así llegamos a junio, con la ilusión de dar un paso mas y volver a la competición de verdad.Y así lo hice, el mes del solsticio vio reaparecer a la máquina trotona en las carreras populares ,eso si, menos máquina y mucho más trotona.Dos carreras de 10 km, otra casi de 8 , muchos entrenamientos esperanzadores y otros llenos de dudas y de miedos.Luces y sombras entre calores, tardes eternas en el río y ese sol feroz y vibrante de principios de verano.

Junio, mas o menos, fue así:

-1ª semana de junio:

-Lunes 30/5/11, 10 km realizados en dos series de 5 km cada una, a 56'23" a 5'38" x km.
-Mierc 01/6/11,  6 km en 30'49" a 5'08" x km, probando ritmos mas altos.
-Sabad 04/6/11, Volta a peu de Algemesi, 10 km en 50'50" a 5'06" x km.
-Un día de natación, 30 minutos.

-2º semana de junio:

-Lunes 6/6/11, 6 km en 32'14" a 5'20" x km.
-Mierc 8/6/11, 7 km en 39'59" a 5'42" x km, día de malas sensaciones.
-jueve  9/6/11, 5 km en 26'11" a 5'12" x km.
-Sabad 11/6/11, Volta a Peu de Catadau, 11 km en 56"52" a 5'07" x km.

3ª semana de junio:

-Mart 14/6/11, 7 km en 38'45" a 5'32" x km.
-Juev  16/6/11, 8,5 km en 46'18" a 5'29" x km.
-Dom  19/6/11, 10 km en 54'24" a 5'26" x km.
-Un día de natación, 30 minutos.

4ª semana de junio:

-Mierc 22/6/11, 6 km en 32'41" a 5´26" x km.
-Viern  24/6/11, Carrera nocturna de Ribarroja, 7´8 km en 37'21" a 4'47" x km.Día de buenas sensaciones.
-Domi  26/6/11, 6 km en 31'22" a 5'13" x km.

Los últimos días de junio y los primeros de julio, he corrido menos y he nadado mas, también he ido varios días al gimnasio donde he priorizado el trabajo de fuerza en las rodillas y los estiramientos específicos.Junio ha sido duro y en los días finales he notado diversas molestias musculares, en "isquios" y gemelos, así como unas leves molestias en un tobillo y en la espalda.¡Menudo parte médico!

Todo esto me hace pensar, que como dicen en el fútbol, he de ir día a día, partido a partido, escuchar a mi cuerpo y tener mucha paciencia y desde luego mantener alto el estado de ánimo.Hay tiempo para mejorar y no dudaré en dar algún paso atrás si mi instinto me indica que puede ser lo mas adecuado, aplicar la lógica a todas nuestras actuaciones nos garantiza un devenir mas satisfactorio en el futuro, al menos eso creo yo.

Sigamos adelante en el camino o demos algún paso atrás, lo importante siempre es permanecer en movimiento y por supuesto, poder contarlo.


                                                 siempre en movimiento
                                          
                                          menos máquina, más trotona



                                                              ¡Adios!